Fusión de tiempos

Concierto de Antonio Duro

Obras de S. Brotons, V. Blanes, J.Mª. Sánchez-Verdú, S. Dodgson, I. Albéniz y M. Llobet. Ciclos de conciertos de la Sociedad Española de la Guitarra. Madrid, Escuela Superior de Canto. 14 de octubre 2011. Antonio Duro (guitarra)

DUro

El hoy y el ayer, el presente y el pasado, lo contemporáneo y los tintes clásicos. Entre estos extremos se enmarcó el concierto que ofreció el guitarrista andaluz Antonio Duro en la Escuela Superior de Canto de Madrid organizado por la Sociedad Española de la Guitarra. La estela del programa se sustentó sobre un referente común: música de compositores españoles coetáneos y remotos.

Dentro del ‘tiempo presente’ destacó el estreno de la obra del compositor Vicente Blanes titulada: El ábaco y la rosa. Dos elementos tradicionales que se funden en una música cuyo origen se encuentra en el canto de los pájaros. Este elemento de la naturaleza (también empleado por el compositor francés Olivier Messiaen) no apareció de forma literal en la obra sino sólo en una serie de armónicos cuya sonoridad es parte de la propia interpretación de Blanes del canto de las aves. El sentido ágil y puntual de Antonio Duro fue brillante, al igual que en la primera obra de Salvador Brotons, Two suggestions. El hecho de experimentar con el propio instrumento es leimotiv en el compositor andaluz José María Sánchez-Verdú. Gran amante de la guitarra, como le definió el solista, creó la pieza: Cuaderno de Friedenau, con la intención de plasmar nuevas formas no tradicionales para guitarra. El ritmo constante de la obra se entreteje con diversas texturas y timbres que se superponen constituyendo un reto para el intérprete que Duro superó con seguridad y control gracias a su conocimiento extraordinario de la música contemporánea. De la misma forma el lenguaje de la obra Partita nº1 del compositor inglés Stephen Dodgson se cohesiona con un peculiar acento rítmico español del que Antonio Duro hizo alarde en su interpretación.

A lo largo del ‘tiempo pasado’ de este concierto Antonio Duro rindió una lectura sentida, espontánea e impecable en lo técnico de las Cinco Canciones Populares Catalanas de Miguel Llobet. Color y trasparencia en la ejecución y virtuosismo se vincularon en las obras de Albéniz que recorrieron la geografía española a través de una música carismática: Granada, Torre Bermeja, Tango y Sevilla. El ambiente fue tan estático durante la interpretación que la luz, ese foco cegador que mira al intérprete desde las alturas, quiso tomar parte del protagonismo del recital al deslumbrar en dos ocasiones al guitarrista cambiando totalmente la atmósfera lumínica. A pesar de todo, esto no supuso ningún inconveniente para que el andaluz ofreciera tres bises a un público entusiasmado. Grandes impresiones para pequeños momentos presentes y pasados.

Isabel Imaz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *