Pisando fuerte.
Mogwai+Gruff Rhys
Sala San Miguel (Palacio Vistalegre, Madrid). 26 de octubre 2011.
No se puede negar que Mogwai demostró, una vez más, la calidad de su trabajo y su impecable directo en la Sala San Miguel (Palacio Vistalegre) el pasado miércoles 26 de octubre. El gigante Coldplay, que llenaba esa misma noche la Plaza de las Ventas, no consiguió hacerle sombra a este consolidado grupo de escoceses que, aunque contaba con un público mucho más modesto en número, le demostró canción a canción que no se había equivocado al elegir ese escenario.
Gruff Rhys, cantante y guitarrista de Super Furry Animals, fue el encargado de abrir la velada. Armado con un teclado de juguete, una guitarra y un montón de cachivaches ofreció un espectáculo de poco más de media hora que dejó desconcertado a unos pocos. Original y estrambótica fue la apuesta de Rhys, que con el uso constante de loops y samplers puso una nota de humor en la noche.
Llegaba el turno de Mogwai, que hizo una entrada triunfal con un electrizante White Noise de su último álbum Hardcore Will Never Die, But You Will –gran protagonista de la noche–. Simples pero impactantes imágenes geométricas fueron el acompañamiento visual perfecto para este comienzo explosivo con el que Mogwai parecía encender la señal de “abróchense los cinturones”: el viaje daba comienzo. Poco a poco, de menos a más, no había prisa, se trataba de conseguir que el público se rindiera y se dejaran llevar ciegamente y de la mano de estos escoceses en este “journey” de una hora cuarenta minutos. Y no hay duda de que lo consiguieron.
Para los que no estuvieran del todo convencidos desde los primeros acordes, la elección de Travel is dangerous (Mr. Beast) como segundo tema dejaba claro al público que estos escoceses habían escogido un suelo muy sólido sobre el que pisar con fuerza. Llegaba la hora de un crescendo en el que sobresalieron temas como Rano Pano y Mexican GP, ambas del último álbum o con clásicos como I’m Jim Morrison, I’m Dead de su disco The Hawk Is Howling. La catarsis del concierto vino anunciada con los primeros acordes de Ithaca 27/9 (Ten Rapid) continuada por una interpretación pasional y explosiva de Like Herod (Young Team) y un Batcat (The Hawk Is Howling) inmejorable que anunciaba de manera estruendosa y potente el fin del concierto. No contentos con esto, los integrantes de Mogwai volvieron a salir después de los enfurecidos aplausos, escogiendo Helicon 1 (Ten Rapid) y We’re not here (Mr. Beast) como broche final. Sin duda una elección que bajó la intensidad que había alcanzado la progresión del concierto pero que, sin embargo, no desentonó y dejó un buen sabor de boca a un público entregado.
Si algo cabría señalar del directo que nos brinda Mogwai es la asombrosa armonía con la que saben hilar cada tema y encajar las partes más melódicas con las más arriesgadas y distorsionadas. Sin embargo, en esta ocasión habría que reprocharles no haber incluido en su repertorio ninguna de las canciones de su recién publicado EP Earth Division y no haber aprovechado la presencia de Gruff Rhys para tocar Dial: Revenge del Rock Action, ya que él hace las voces en la versión de estudio. No obstante la actuación no fue sólo instrumental y contó con la voz de Burry Burns que, abandonando el teclado, se ponía al micrófono en Travel is dangerous, y la colaboración de Luke Sutherland que puso voz al tema de Mexican GP.
Cuando a las 23:20 el grupo escocés abandonó la sala tras un prolongado acople de todo instrumento que hubiera sobre el escenario –nada de irse sin hacer ruido–, dejó a un público en trance después de una actuación magistral y equilibrada. El viaje, sin duda, había merecido la pena.
Pepa Hernández Villalba